El panettone, un dulce italiano y del mundo

Cierto es que en nuestras fiestas navideñas el turrón y, por supuesto, el roscón de Reyes, tienen un lugar predominante en nuestras mesas por derecho propio.

Pero entre las tradiciones dulces, el panettone italiano ha ido cogiendo su espacio propio en los últimos años.

Porque este pan dulce, relleno con pasas y frutas confitadas, con chocolate o sin ningún acompañante añadido, sienta muy bien al paladar cortado en rebanadas y tomado al final de una comida, en el desayuno con el café o con una taza de chocolate caliente. Su sabor gusta tanto que formar parte de la tradición gastronómica más arraigada no solo en Italia sino en otros países del mundo.

Un dulce medieval

El panettone, como muchas preparaciones con largo recorrido histórico, no tiene un origen certificado. Se vale de leyendas que se han ido extendiendo en el tiempo para explicar cómo surgió, y la más arraigada es la ocurrida en los fogones del duque Ludovico Sforza de Milán, llamado El Moro, a finales del siglo XV.

Se cuenta que en la corte se había organizado una gran comida que terminaría con un dulce. Este postre se quemó por accidente o error de los encargados y uno de ellos, llamado Toni, para solventar el percance que suponía, elaboró un pan dulce con los ingredientes que tenía a mano. Fue tal el éxito de la receta que, al presentar el dulce, se homenajeó a su creador llamándolo el “pan de Toni” y con el tiempo este se convertiría en panettone.

Cierto o no, sí hay registros de que en esa época por Navidad era costumbre comer panes dulces. En el caso del pan de Toni, este fue popularizándose por su sabor, pero es en el siglo XX cuando comienza a fabricarse de forma industrial y a internacionalizarse.

De Milán para el mundo

En el primer tercio del siglo pasado, un panadero milanés llamado Angelo Motta le añadió levadura a la receta y el papel de horno que envuelve la preparación (el que le da la forma cilíndrica).

Luego otro panadero, Gioacchino Alemagna, adaptó esta receta, estableciéndose así una competencia de producción entre los dos que benefició la extensión de su consumo en todo el país. Por su parte, la relación con la Navidad surgió gracias a los empresarios italianos, quienes empezaron a regalarlo a sus clientes por estas fechas.

A partir de ahí, la gran emigración italiana hacia el continente americano produjo que exportaran la costumbre de comer pantetone a los países donde se asentaban. Es por esta razón que en algunas naciones latinoamericanas sea un dulce que forma parte de sus costumbres más arraigadas.

Perú por ejemplo, es el segundo país del mundo, después de Italia, que más consume panettone, sobre todo en navidades y en las fiestas patrias de julio. Allí, un emigrante del sur italiano fundó una empresa de helados llamada D’Onofrio que con el tiempo llegaría a establecer un acuerdo comercial con la homónima italiana Alemagna para producir y comercializar el producto en el país andino. Para los peruanos, desayunar rebanadas de panettone con mantequilla y chocolate caliente significa hogar y buenos recuerdos.

El tercer país que más consume panettone y que tiene la fábrica que más cantidad produce es Brasil. Otro emigrante italiano, Carlo Bauducco, fundó la empresa en 1952. Esta, en la actualidad, tiene una capacidad productiva de 300 mil toneladas al año.

como hacer pannetone

Cómo hacer panettone

Ahora que llega la Navidad nos apetece tomar esos dulces entrañables que le dan un buen sabor a esta época. Siempre está el recurso de comprarlo hecho, pero, si prefieres disfrutar del placer de cocinar, mira lo que hemos preparado.

El prestigioso pastelero y chocolatero, Daniel Álvarez, te enseña a cómo preparar un panettone y roscón de Reyes en el curso Panettone y Roscón. Conocerás toda la técnica, sus tiempos de fermentación y podrás disfrutar con los tuyos de un dulce hecho en casa.

Vídeo presentación del curso «Panettone y Roscón» de Daniel Álvarez
Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *