Hortalizas y patatas: curiosidades sobre su origen

En anteriores textos hablábamos ya de las hortalizas, cómo diferenciar los tipos que existen y sus beneficios, además de cómo incluirlos en nuestras recetas para aprovechar al máximo sus propiedades. Para ello, es imprescindible conocer sus características y saber prepararlos correctamente, por ejemplo, saber elegir el tipo de corte más acertado para cada elaboración.

Esto último te lo cuenta Luis Cardell, profesor de EHIB, en el Curso de Iniciación a la Cocina: los Cortes Básicos en Hortalizas y Patatas de nuestra escuela de cocina profesional Scoolinary, en el que puedes aprender desde cero los cortes básicos y cómo tratar a estos alimentos de la manera más adecuada para poder sacarles el máximo partido.

Pero tan importante como dominar una técnica correcta, es saber más sobre el producto: ¿nunca te has preguntado de dónde provienen las hortalizas y cuándo empezaron nuestros antepasados a incluir estos alimentos en su dieta? Te lo contamos a continuación.

Origen del cultivo de las hortalizas

Podemos pensar que estos alimentos siempre han estado presentes, pero la realidad no es tan sencilla. El cultivo de las hortalizas es posterior al de los cereales, ya que éstas requieren de más cuidados y unas condiciones climáticas menos rigurosas para su crecimiento.

Las primeras plantaciones son fechadas hace más de 7.000 años, tras la última glaciación y el posterior calentamiento del planeta. En el Antiguo Egipto (cuya agricultura de hortalizas fue modelo para otras zonas como la mediterránea por su desarrollada tecnología), ya comenzaron a cultivar especies como la lechuga, la cebolla, es espárrago o la col.

El trabajo de cultivo de estas especies fue todo un descubrimiento, ya que suponía cultivar plantas con un fruto comestible que se podían trasplantar a otro terreno directamente o mediante las semillas de dichos frutos.

Debido a los intercambios comerciales, las hortalizas comenzaron a introducirse en Europa, especialmente en la zona de Italia en el siglo IV antes de Cristo, pero especies como las espinacas (provenientes de China) no llegaron hasta siglos más tarde. Y han ido cambiando, y mucho. Este también es el caso de la patata, que los españoles trajeron de América.

origen patatas

Europa: ¡bienvenido, míster Potato!

La patata ha salvado muchas veces a la población europea en épocas de hambruna. Pocos alimentos han sido mejor recibidos e integrados: forma parte de nuestro día a día por su gran versatilidad a la hora de cocinarlo y por ser un perfecto acompañamiento tanto de carnes como pescados.

Su llegada está plagada de curiosidades. Al principio llegó como especie ornamental para jardines botánicos y solo más tarde, a partir del siglo XVIII, empezó a generalizarse su consumo como alimento. El término “patata” procede en realidad de una confusión, de un cruce de la “papa” y la “batata”; en Canarias o América, por lo menos, lo tienen claro…

En territorio español tomó carta de naturaleza, con más de 150 variedades locales identificadas hoy en día. Las mayores plantaciones de esta en nuestro país se encuentran en el País Vasco (concretamente en Álava) y en Galicia, donde se cultiva una de las variedades más apreciadas por su calidad, llamada «Fina de Carballo».

Este alimento, rico en carbohidratos y que nos aporta mucha energía, nunca falla: asada, cocida, guisada… sin olvidar la irresistible tortilla de patatas, un plato estrella en cualquier fiesta o reunión familiar. Pero no sólo en España forma parte de recetas idiosincráticas: es la esencia de los gnocchi italianos, los Kartoffellnödel alemanes, el rösti suizo…

Ahora que ya estás más familiarizado y conoces todo sobre su historia, seguro que las aprecias todavía más. Por tanto, puedes probar a introducirlas en nuevas recetas originales; aunque parezca un alimento de lo más simple, admite muchas posibilidades y aplicaciones de manera creativa.

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