Menú navideño low cost: cómo triunfar sin excesos

Llega diciembre y con él, el frío y las largas colas de gente esperando en las administraciones de lotería más famosas para probar suerte un año más… a ver si este toca. Esto solo significa una cosa: llega la Navidad. Y aunque son fechas de alegría y reencuentro con familiares y amigos, el bolsillo lo nota que no veas. Entre regalos, fiestas y comidas navideñas, se nos va un buen pellizco.

La mayoría no andamos para gastos excesivos, por eso nos gusta recordar que se puede disfrutar sin tirar la casa por la ventana. Y, por supuesto, en lo que respecta a la comida, ahorrar no significa renunciar a la calidad ni quedarnos con hambre, damos fe. Hablamos de ello a continuación.

Córtate un pelín con los entrantes

Llega el momento de empezar la cena. Mientras todos se van acomodando en la mesa, con uno de esos especiales navideños sonando de fondo en la tele, los más listos se lanzan a los entrantes. Normalmente (y quien diga que no, miente) nos venimos arriba comiendo al principio de la cena y luego el plato principal nos cuesta.

El picoteo es imprescindible, y el formato tapa es un acierto seguro, pero podemos reducir las cantidades y con ello, el gasto. No hace falta servir foie ni jamón ibérico, hay muchas opciones económicas y muy resultonas. Te recomendamos probar con unas tostaditas con diferentes quesos untables, o un bol de hummus acompañado de bastoncillos de zanahoria y pepino.

¿Y las gambas qué? Aquí es donde se va el mayor gasto de las cenas y comidas, pero es verdad que en ocasiones especiales apetecen. Así que, si vas a optar por incluir marisco, lo mejor es que lo compres con antelación y lo congeles; te ahorrarás unos buenos cuartos.

Lo tradicional nunca falla

Los sabrosos guisos y los asados de carne nunca van a pasar de moda. Y además será la mejor manera para evitar escuchar, un año más, las bromitas del sector más tradicional de la mesa, que no acaban de cogerle el gusto a eso de la cocina contemporánea y las florituras. Si lo típico funciona, también es por algo: es económico y contundente, ¡nadie se quedará con hambre!

Aunque el mundo culinario esté en constante innovación, la tradición sigue estando muy presente y es la base de todas las nuevas elaboraciones. Por ello, ningún chef (ni comensal) que se precie rechazaría nunca un menú compuesto por una deliciosa sopa de pescado o verduras, seguida de un guiso de carne hecho a fuego lento.

Si eres de los que prefiere pescado, no tienes que renunciar a ello por los precios. Hay pescados y pescados. Mientras que la trucha y el salmón suelen ser de los más caros, sus compañeras las doradas y lubinas son más económicas. Puedes hacer una dorada al horno acompañada por una generosa cama de patatas y verduras, o una lubina en salsa verde, que es una receta muy sabrosa, y perfecta tanto para el mediodía como para la noche.

Aquí no se tira nada

No podíamos acabar las recomendaciones para un menú navideño low cost sin hablar de la cocina de aprovechamiento. Esto ya no es solo cuestión de ahorrar, sino de comprar y comer con responsabilidad, evitando desperdicios innecesarios. Pregúntale a los más mayores de la mesa, a ver todo lo que se aprovechaba antiguamente.

Si sobra algo de marisco, carne o pescado de los días anteriores, lo mejor es darle una vuelta y aprovecharlo para la siguiente comida. Ya sea en forma de canelones, empanadillas o incluyéndolo en un delicioso puré. No olvidemos las croquetas, ¡triunfo asegurado!

Sin ir más lejos, el cerdo es uno de los alimentos más versátiles y aprovechables, desde la carne más tierna a los huesos del jamón, que darán mucho sabor a caldos y fondos. Andreu Genestra te cuenta cómo ampliar tu abanico de recetas en el Curso de Carne de Cerdo: Técnicas y Aprovechamiento. Recuerda que las nuevas tecnologías también te permiten aprender cocina a distancia y sorprender estas navidades con recursos innovadores e ingredientes sencillos y económicos.

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