Mojitos para todos los gustos

Es pensar en un mojito y que nuestra mente vuele a las playas de Cuba. De Cuba o de cualquier otro sitio, ya que la receta del mojito se ha extendido tanto que podemos disfrutarlo en casi cualquier sitio alrededor de todo el mundo.

Cuenta la historia que el mojito comenzó a prepararse en Cuba en la década de 1860, cuando la producción de ron se refinó y se logró extraer un ron de mayor calidad al que se producía anteriormente. Pero su gran popularidad comenzó años más tarde gracias al escritor Ernest Hemingway, quien visitaba de forma asidua la isla y consumía esta bebida en el famoso local cubano La Bodeguita del Medio.

A día de hoy el mojito es, sin duda, uno de los cócteles clásicos más demandados y consumidos. Esto seguramente se deba a que es un cóctel ligero y refrescante, del que además existen un montón de versiones y preparaciones diferentes. A continuación te lo contamos.

Tal y como se prepara en Cuba

Si te gusta disfrutar del combinado auténtico y original sin nada que varíe su sabor, esta es tu receta.

El mojito que encandiló a Hemingway tiene pocos ingredientes y que son bastante fáciles de conseguir. Se realiza a base de ron blanco y zumo de lima en la misma proporción, hierbabuena, azúcar moreno (unas dos cucharaditas), soda o agua mineral, amargo de Angostura (para convertirlo en un mojito criollo) y mucho hielo.

El truco para una buena preparación es majar suavemente en un vaso alto las hojas de hierbabuena con el zumo de lima, el azúcar y unas gotas de Angostura, para potenciar bien todo el sabor de la hierba antes de añadir el hielo picado, el ron blanco y soda hasta completar.

Por último, no olvides remover con la ayuda de una cucharilla larga para que todo se mezcle bien y decorar con unas ramitas de hierbabuena.

Algunas variantes

Como decíamos, hay muchas versiones de mojitos y maneras de darles un toque de sabor diferente. Una opción es cambiar el ron blanco como base, sustituyéndolo por otra bebida alcohólica.

  • Mojito de ron dorado: esta receta cambia el ron blanco por ron dorado, su sabor varía dependiendo de los años de envejecimiento de éste.
  • Mojito de tequila: en esta versión mexicana, en vez de ron se utiliza tequila en la preparación.

Otra opción muy popular, y más en los últimos tiempos, es añadir diferentes jugos, zumos, pulpas o siropes de fruta para obtener combinados diferentes.

  • Mojito de naranja: para esta receta añadiremos a la mezcla zumo de naranja, esto dará al mojito un toque dulzón que funciona muy bien con el ron.
  • Mojito de frambuesa: seguimos la receta original, incorporando un chorrito de zumo de frambuesas así como unas cuantas de estas pequeñas frutas, que podremos saborear a la vez que bebemos el mojito.
  • Mojito de melón: otra opción muy refrescante y veraniega. Para realizar esta versión trituraremos el melón, sacando así todo su jugo, que mezclaremos con el resto de ingredientes.

Por último, una versión menos conocida que te sorprenderá: mojito de té verde. Se sustituye la soda por infusión de té verde, lo que le dará un toque singular al sabor final, además de volver la mezcla todavía más ligera y digestiva.

Y sin alcohol… ¡claro, también!

Por supuesto, la mejor parte es disfrutarlo en compañía… así que no tienes por qué decir que no a un delicioso mojito si no consumes alcohol. Se puede evitar el alcohol manteniendo todo el sabor y la esencia del mojito, como te contábamos en este artículo sobre mocktails.

Éstas son solo algunas opciones; como todo, las posibilidades son muy amplias conociendo los ingredientes con los que se trabaja. Esto lo sabe bien Javier de las Muelas, un referente en el mundo del cocktail, que se ha sumado a nuestra escuela con un curso de coctelería online. Se trata del Curos de Fundamentos de la Coctelería: Los 25 Cócteles Clásicos, donde aprenderás desde cero todos los secretos de este apasionante mundo.

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