¿Qué es el batch cooking?

envases con comidas

Quizás hayas oído hablar de él porque se ha puesto de moda desde hace un tiempo, y si eres usuario de Instagram, seguro que habrás visto imágenes con el hashtag #batchcooking. Pero, ¿de qué se trata?

En realidad, no es nada nuevo. Es un sistema de alimentación que empleaban muchas de nuestras madres y al que se referían con una simple frase, en castellano, por supuesto: “me he cogido un día para cocinar lo de toda la semana”.

El batch cooking es eso. En estos tiempos en los que vivimos a toda velocidad y no contamos con horas para cocinar cada día lo que nosotros y nuestra familia vamos a consumir, se trata de coger un día de la semana -normalmente del fin de semana que es cuando solemos estar desocupados- y reservar unas horas para preparar las recetas que tomaremos las siguientes jornadas.

preparacion de hortalizas

¿Cuál es la ventaja de esta práctica? Son varias:

  • Nutricional: por el mismo ritmo de vida que ya mencionamos, solemos recurrir a los alimentos procesados que son tan perjudiciales a la larga para nuestra salud. El batch cooking nos permite comer platos caseros con ingredientes naturales y menos procesados, es decir, nos permite habituarnos a una dieta saludable.
  • Económica: si planificamos bien nuestro menú, compraremos lo que necesitamos justo para prepararlo, así evitaremos comprar de más y por ende, hacer gastos innecesarios.
  • Ecológica: en consonancia con el punto anterior, tiraremos menos comida debido a la planificación previa. Además, ahorramos energía al hacerlo todo de una vez.
  • Tranquilizadora: sí, tienes que dedicar un rato a pensar, planificar, listar, comprar y preparar. Pero una vez cumplidas esas horas en la cocina, no tienes que pensar el resto de la semana en lo que tendrás que hacer para alimentarte. Un factor menos de estrés y culpabilidad por comer mal.

Organizar tu batch cooking

Una vez tomada la decisión de ponerlo en práctica, debes sentarte a planificar. Las primeras veces te tomará más tiempo, pero en la medida en que lo incorpores a tu vida, será cada vez más fácil y rápido:

  1. Lo primero es sentarte a pensar y escribir. En las notas de tu teléfono, en plantillas electrónicas o en un cuaderno. Establece los menús de cada día de la siguiente semana. 
  2. Al pensar los platos incluye los distintos tipos de alimentos: hortalizas de todo tipo (verduras, frutas), proteínas, legumbres y grasas saludables como el aguacate, el aceite de oliva virgen extra o los frutos secos.
  3. Luego piensa en recetas sencillas, que puedan coincidir en parte de su preparación (una base de tomate triturado y cocinado para algún guiso y una salsa para pasta) y en guarniciones que puedas repetir (verduras salteadas, champiñones fileteados, arroz integral, etc.).
  4. Si piensas en productos de temporada, tu bolsillo lo agradecerá y tu imaginación también porque tendrás más variedad de opciones y tu organismo comerá más equilibrado.
  5. Una vez organizado el menú con sus platos principales y guarniciones, haz la lista de la compra, de esta forma evitarás adquisiciones innecesarias y pocos sanas en el supermercado.
preparando la compra

Algunos detalles que debes tomar en cuenta en tu batch cooking 

Para que tu planificación sea más efectiva debes observar algunos factores.

Los envases que emplees.

Lo ideal es que guardes lo que prepares en envases de cristal bien cerrados o en tuppers herméticos en el caso de los que vayas a congelar. Procura identificar cada uno mediante etiquetas para evitar confusiones.

La conservación de tus preparaciones.

Ten en cuenta que algunas recetas deberás consumirlas antes y otras aguantan más días en la nevera o en el congelador. La patata, la cebolla, los huevos cocidos, el arroz y la lechuga, por ejemplo, no aguantan la congelación.

Los guisos se conservan más tiempo en la nevera y tienen mejor sabor al día siguiente, y si lo has congelado, recuerda pasarlo el día anterior a la nevera para que no se pierda la cadena de frío.

En el caso de las ensaladas, puedes cortar e incluso mezclar las verduras pero deja la lechuga para trocearla y añadir justo antes de comer y que no se ponga mustia. Las cremas de verduras también aguantan varios días en la nevera.

Para ahorrar más tiempo.

Sácale el mayor provecho a todos los instrumentos de los que dispones en tu cocina de forma simultánea: guisa carnes, estofa legumbres y saltea verduras en los fuegos; hornea el pollo o la lasaña; mezcla el gazpacho en la batidora.

En unas 3 horas tendrás listos tus platos para toda la semana. No más para no cansarte, como dice Ada Parellada, profesora de Scoolinary. Con el tiempo podrás ir combinando menús de semanas anteriores o de distintas estaciones, así ahorrarás tiempo y comerás bien, lo que, al fin y al cabo, es el propósito principal de esta práctica.

En el curso Zero Waste: organización y aprovechamiento en la cocina, puedes aprender muchos trucos para aprovechar mejor tu tiempo en los fogones, además de evitar tirar grandes cantidades de comida, un problema mundial que nos afecta a todos.

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